Aspartamo (E951)
Nivel medio: advertencia oficial o reevaluación con dudas · Códigos: E951
Qué es y para qué se usa
El aspartamo (E951) es un edulcorante artificial unas 200 veces más dulce que el azúcar. Se usa en cantidades minúsculas para endulzar sin aportar apenas calorías, y por eso es habitual en productos «zero», «light» o «sin azúcar». Al digerirse se descompone en dos aminoácidos (fenilalanina y ácido aspártico) y metanol, en cantidades muy pequeñas.
En qué productos aparece
Refrescos «zero» y «light», chicles y caramelos sin azúcar, yogures y postres lácteos light, edulcorantes de mesa en sobre o pastilla, y algunos productos farmacéuticos como jarabes o comprimidos masticables. En la etiqueta figura como «E951» o «aspartamo», y por ley debe ir acompañado de la advertencia «contiene una fuente de fenilalanina»: las personas con fenilcetonuria, una enfermedad metabólica rara, no pueden metabolizar ese aminoácido con normalidad.
Qué dicen los organismos oficiales
En julio de 2023 la IARC (la agencia del cáncer de la OMS) y el JECFA (el comité conjunto de expertos en aditivos de la OMS y la FAO) publicaron sus evaluaciones el mismo día, con conclusiones que conviene leer juntas. La IARC clasificó el aspartamo en el grupo 2B, «posible carcinógeno para humanos», por evidencia limitada en estudios con personas. El JECFA, que es quien fija cuánto es seguro consumir, mantuvo la ingesta diaria admisible (IDA) en 0-40 mg por kilo de peso corporal. Para una persona de 70 kg eso son entre 9 y 14 latas de refresco «zero» al día, según lleve la lata 300 o 200 mg de aspartamo, y contando con que no llegue nada más por otros alimentos.
La EFSA ya había hecho una reevaluación completa en 2013 y concluyó que el aspartamo es seguro a la IDA vigente, sin motivo para revisarla. Ninguno de los tres organismos ha cambiado su postura desde entonces: la clasificación de peligro de la IARC (si algo puede causar cáncer) y la evaluación de riesgo del JECFA y la EFSA (cuánto es seguro consumir) responden a preguntas distintas, y ambas siguen en pie.
Hay una tercera pregunta que ninguno de esos dictámenes responde: si cambiar azúcar por edulcorante sirve de algo. En 2023 la OMS publicó una directriz que desaconseja usar edulcorantes sin azúcar para controlar el peso o reducir el riesgo de enfermedades crónicas. No es una alerta de seguridad: es que no encontró beneficio sostenido a largo plazo.
Cómo lo marca MeSienta
MeSienta marca el aspartamo en nivel medio: hay una clasificación oficial de posible carcinógeno (IARC 2B, 2023), pero también una IDA vigente que la OMS/JECFA y la EFSA mantienen sin cambios. La app cuenta las dos partes en vez de simplificar el veredicto, y detecta el aditivo tanto por «E951» como por su nombre en los idiomas habituales de etiqueta. Puedes leer los criterios completos en cómo funciona el análisis.
Fuentes
- IARC/OMS (julio 2023): Aspartame hazard and risk assessment results released
- OMS (julio 2023): resultados de la evaluación de peligro y de riesgo del aspartamo
- OMS (mayo 2023): directriz sobre edulcorantes sin azúcar
- EFSA (2013): Reevaluation of aspartame (E 951) as a food additive
Fichas relacionadas
- BHA (E320) — también en el grupo 2B de la IARC, con la misma confusión sobre qué mide esa lista
- Carragenano (E407 y E407a) — los dos tienen una reevaluación de la EFSA que no acabó de cerrarse
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Última revisión: 12 de agosto de 2026 · Escrito por Javier Pino