MeSienta

Cómo analiza MeSienta una etiqueta

MeSienta lee la etiqueta de un alimento (por código de barras, por foto o pegando los ingredientes) y te devuelve un análisis con semáforos claros. Esta página explica de dónde sale cada veredicto, con sus fuentes, y también qué cosas la app no puede saber. Si algo no cuadra con lo que ves en la app, escríbenos.

El principio: la IA lee, las reglas juzgan

Ningún veredicto de MeSienta lo decide una inteligencia artificial. La IA solo hace dos tareas de lectura: extraer texto de las fotos de una etiqueta y redactar explicaciones. El juicio (¿alto en azúcar? ¿lleva un aditivo con advertencia oficial? ¿es alto en FODMAP?) sale siempre de un motor de reglas que corre en tu móvil, con criterios fijos, auditables y con fuente. Dos personas que escanean el mismo producto ven el mismo resultado.

El semáforo nutricional: umbrales públicos de la FSA

Los niveles de azúcares, grasas, grasas saturadas y sal usan los umbrales del etiquetado frontal británico (Food Standards Agency / Department of Health), el sistema de semáforos con más recorrido en Europa. Se aplican por 100 g en alimentos sólidos y por 100 ml en bebidas, para las que la guía define umbrales propios. No nos inventamos los cortes: si un producto sale «alto en sal» es porque supera el umbral que la FSA considera alto.

Aditivos: solo pronunciamientos oficiales, sin alarmismo

El catálogo de aditivos señalados se construye con una regla estricta: entra únicamente lo que tiene un pronunciamiento de un organismo oficial — la EFSA (autoridad europea de seguridad alimentaria), la IARC (agencia de la OMS para la investigación del cáncer) o la normativa europea (Reglamento 1333/2008 y sus modificaciones). Un aditivo reevaluado sin problemas de seguridad no aparece marcado: la ausencia de señal no se señala. Nada de listas alarmistas heredadas de blogs.

Además, MeSienta hace una comprobación que casi ninguna app hace: contrasta los aditivos que la base de datos atribuye al producto con el texto real de la lista de ingredientes. Si un código E aparece en la ficha pero no en la etiqueta, se marca como no verificado en vez de darlo por hecho. Las atribuciones erróneas de aditivos son uno de los fallos más criticados de las apps de nutrición, y preferimos reconocer la duda a heredar el error.

El catálogo se revisa mensualmente contra EFSA, IARC y los reglamentos de la UE. La fecha de la última revisión viaja en el propio código de la app.

FODMAP: el marco de Monash, aplicado a la etiqueta

La referencia clínica de la dieta baja en FODMAP es la Universidad de Monash, que mide alimentos genéricos (una manzana, un yogur). MeSienta hace un trabajo complementario: estimar el contenido FODMAP de un producto concreto del supermercado a partir de su lista de ingredientes, que es lo que tienes delante en la balda.

El motor no se queda en «lleva cebolla»; modela lo que la etiqueta declara:

Los diccionarios cubren los idiomas habituales de las etiquetas europeas (español, inglés, portugués, francés, italiano, alemán y sueco). Y cuando el texto está en un idioma que el motor no sabe leer, el veredicto es un «no lo sé» honesto — nunca un falso «bajo en FODMAP» por no haber encontrado nada.

De dónde salen los datos

Lo que MeSienta no puede saber

Preferimos contártelo nosotros antes de que lo descubras tú:

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Aviso importante: MeSienta ofrece información orientativa sobre etiquetas de alimentos. No es un producto sanitario, no diagnostica y no sustituye el consejo de tu médico o dietista-nutricionista, especialmente en dietas FODMAP, alergias o cualquier enfermedad.

Última revisión: 11 de agosto de 2026 · Escrito por Javier Pino